ALTITUD: Cantu l´Osu (1.800m)
DISTANCIA TOTAL: 19,1km
TIEMPO: 6h50 (teniendo en cuenta muchas paradas y fotos)
DESNIVEL ACUMULADO: 820m
DIFICULTAD: Hasta Brañagallones es una pista que se transforma en senda. Desde aquí hasta la cima solo puede llevar a confusión en las inmediaciones de una fuente abrevadero. Según MIDE (3,3,3,3)
PUNTO DE COMIENZO: Argallu del Llobu
MAPA DE LA RUTA:
Descripción: Realizar esta actividad desde Bezanes ida y vuelta supone un considerable esfuerzo de unos 28km y 1.400m de desnivel acumulado. Teniendo en cuenta que en Otoño las horas de luz son menos que en verano lo aconsejable es coger el taxi (Taxi al Paraíso) que nos deja, o bien en Brañagallones, o bien en el Argayo del Lobo. Nosotros salimos desde Argayo del lobo (Argayu Llobu).
Apenas nos quedan unos 3km hasta la majada de Brañagallones por una plácida, y casi sin desnivel, pista de tierra/grava. La Sierra de Brañapiñueli está espectacular con su vestido otoñal. Atravesamos el túnel del Crestón, otro de los lugares de interés de esta pista.
El bosque de Redes está a tope de colorido. La Peña del Viento y el Cascayón nos vigilan desde las alturas.
Pasamos por una fuente abrevadero llamada Lando Quemado y al poco llegamos a la majada de Brañagallones.
La majada cuenta con una innumerable cantidad de cabañas en muy buen estado de conservación. Las imágenes desde aquí son de auténtica postal.
Pero lo que destaca por encima de todo es el precioso Refugio de Brañagallones. Construido en los 60 se ha convertido en uno icono del Parque Natural de Redes. Pertenece a la FEMPA, que es la Federación de Montaña, Escalada y Montañismo del Principado de Asturias.
Después de un rato mirando el Refugio salimos hacia el Oeste atravesando, en su totalidad, la preciosa majada. Normalmente en ella suele pastar abundante ganado bovino, sobre todo en los meses de verano. Mirando hacia atrás podemos ver las dimensiones de esta pradería que fue, en su día, una cubeta de origen glaciar.
Donde la majada muere arranca un perceptible sendero, señalizado por balizas del Parque de Redes, el cual va ganado altura con una buena pendiente. De hecho, hasta la cima solo nos restan apenas 3km pero con 600m de desnivel. Por tanto la pendiente será bastante fuerte en todo momento y con ausencia de descansos.
Vamos atravesando lugares variopintos pero siempre dentro de un bosque, que a estas alturas del año, está lleno de color.
Después de 1,3km desde el Refugio llegamos a una fuente abrevadero donde la senda de divide en dos. Este puede ser el único problema de orientación que pudiera haber. Deberemos de coger el ramal de la izquierda sentido ascendente. A los pocos metros el sendero hace un cambio brusco de orientación a la derecha.
Pasados estos dos puntos la senda desemboca en una amplia majada en pendiente; la majada Raneu. Es muy fácil encontrar en sus inmediaciones varios caballos que pastan por aquí.
Desde este punto las vistas se van haciendo grandiosas recorriendo las innumerables cimas del Parque de Redes. En esta foto podemos ver de izquierda a derecha la Rapaína, Peña del Viento, Torres y Cascayón.
En esta otra el Corteguerón, el Retriñón y la Sierra de Brañapiñueli.
Hacemos cima en el Canto del Oso (Cantu l´Osu) a 1.800m de altitud, un mirador excepcional de buena parte de la Cordillera Cantábrica.
Los Picos de Europa, macizos Occidental y Central, ya con nieve. En primer plano el Maciédome.
La montaña palentina con nieve también. Se distingue bien Peña Prieta, el Curavacas, el Murcia y, como no, el Espigüete. A la izquierda del todo, la mole asturiana de Peña Ten. Abajo el pueblo de Tarna.
En la foto de la izquierda el Tiatordos, otro de los grandes de Redes. En la foto de la derecha se ve bien la Sierra del Mongayo y los Mampodres.
Después de no mucho tiempo, ya que no tenemos muchas horas de luz, descendemos. Todavía queda mucho camino por recorrer.
Aunque el camino de regreso hasta el Refugio es el mismo que en el de subida no nos cansamos de ver estos paisajes.
Después de un rápido descenso, casi corriendo en algunos momentos, llegamos de nuevo a Brañagallones.
Abandonamos este idílico lugar al que, casi con seguridad, volveré de nuevo. Cogemos la pista que nos llevará, sin ninguna pérdida, a Bezanes. El bosque de Redes nos regala estas postales.
La majada de Brañagallones ya va quedando atrás y la Sierra de Príes también.
Pasamos por el mirador de Monte Redes.
No puedo dejar de mirar para la Sierra de Brañapiñueli.
Más postales de este precioso bosque.
Llegamos al túnel del Crestón. En realidad es un "visera" quitanieves para evitar los pequeños aludes que en invierno se producen aquí.
Después de un buen rato observando los colores del bosque llegamos a la fuente Andorviu.
Seguimos por el bosque. La Sierra de Pintacanales, que es una de las extremidades del Canto del Oso, nos cierra el paisaje.
Llegamos a la preciosa majada de La Cardosa.
Más adelante la pista pasa al lado de una pequeña explotación apícola. Es increíble como el apicultor ha tenido que proteger las colmenas del oso; mediante un auténtico fortín eléctrico.
La pista continúa, ahora ya con una fuerte pendiente, hasta el mirador del Texu la Oración. Las vistas no defraudan en absoluto.
Empezamos a ver el pueblo de Bezanes, con los picos Valdunes y la Senda encima. Un poco más al fondo el Tiatordos.
Sin darnos cuenta llegamos al pueblo de Bezanes con el tiempo justo, pues el Sol empieza a decirnos adiós. Ruta excepcional por uno de los bosques más espectaculares de toda la Cordillera, aquí en Redes. Aconsejable hacerlo en cualquier época del año, pero por encima de todo en Otoño.
AVISO: Es responsabilidad de cualquiera que realice las actividades aquí descritas el tomar las medidas de seguridad oportunas. Variables como la meteorología, la estación correspondiente, la altitud, el estado del terreno, y sobre todo la preparación física y técnica de cada uno, harán apropiadas o no la realización de dichas actividades. Los tiempos aquí descritos son meramente orientativos y corresponden exclusivamente a mi condición física. También habrá que tener en cuenta, si procediera, la legislación administrativa y ambiental del espacio donde se esté realizando la actividad ya que podría estar sujeta a ciertas restricciones. El desconocimiento de estas restricciones no exime del cumplimiento de las mismas.